Guía COMPLETA para saber cómo consultar deudas 2022

Fernando, director ejecutivo en Soluciona Mi Deuda

Fernando, director ejecutivo en Soluciona Mi Deuda

¿Cómo consultar deudas?

Es posible que te encuentres en una situación complicada, en la que te ves ahogado económicamente y necesitas negociar para pagar deudas. Un contexto nada favorable que puede desembocar en impagos, con todo lo que ello supone para tu proyección económica y prestigio de cara al futuro. Pero, no basta con esperar a que ocurra lo peor, dañando tus perspectivas de progreso personal y profesional; hay opciones con las que debes contar y que suponen un interesante punto de partida para no verte ahogado. Empieza por consultar tus deudas.

En esta guía te contamos cómo saber cuánto debes y abordamos todo lo que necesitas saber para encarar tu deuda y encontrar una resolución efectiva que te permita seguir siendo solvente.

¡Comenzamos!

Para averiguar si existen deudas de las que no se tiene constancia,  es recomendable hacer un rastreo en los siguientes emplazamientos:

  • Entidades bancarias. – En primer lugar hay que preguntar en el banco. Esta entidad está obligada a disponer del historial del cliente y a proporcionarlo cuando sea solicitado. Una vez con la documentación sobre la mesa, se puede comprobar si hay impagos o recibos devueltos. Lamentablemente, los bancos no pueden facilitar datos ajenos a la propia institución, por lo que la investigación debe proseguir por otros cauces.
  • CIRBE: Central de Información de Riesgo de Bancos de España. – CIRBE no es estrictamente un fichero de morosos (como podría ser ASNEF), pero maneja información sobre determinadas actividades que podrían llegar a considerarse fraudulentas. Esta información es de acceso libre, y basta con solicitarla a través de la web para recibirla posteriormente a través del correo electrónico. Es una opción interesante de cara a prestamistas que quieren conocer cuál es la situación real del solicitante.

Consultar deudas con hacienda

Por otro lado, no controlar las posibles deudas con la administración pública es un error. En el caso de tener deudas con hacienda, puedes comprobarlo simplemente a través de la Web de la Agencia Tributaria identificandote con el certificado o DNI digital. Los datos se obtienen de manera instantánea, y se puede pedir una cita para ver los pasos a seguir en el caso de tener un debe con el erario público.

Consultar deudas seguridad social

También hay que contactar con la seguridad social, porque tener agujeros con la misma puede influir negativamente en lo referido a prestaciones por desempleo y pensiones futuras. Para acceder a la información se necesita el número de NAF y el certificado digital.

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¿Cómo liquido mis deudas sin ganar más?

Con esta guía conseguirás liquidar tus deudas sin necesidad de tener más ingresos ¡Es válida para personas que vayan al día y también para las que estén en impago!

GUÍA GRATUITA

¿Cómo saber qué deudas tengo con mi DNI?

Saber específicamente cuáles son las deudas que tienes pendientes no es tarea difícil. Te bastará con tener a mano tu documento de identidad (DNI). Podrás comprobar el importe de dinero que debes solicitando un informe de riesgo a la Central del Banco de España

Es, quizás, la forma más fácil y aconsejable para tomar consciencia de tus deudas. El informe de riesgo se pide al Banco de España e incluye el historial crediticio de la persona que lo solicita. Es decir, se concretan las deudas en vigor a nuestro nombre y el comportamiento de pago de obligaciones anteriores.

Puedes pedir dicho documento a través de las siguientes vías:

  • Presencialmente en la sede central del Banco de España o en alguna de sus sucursales. Tendrás que completar la solicitud de informes de Riesgos a la Central de Riesgos que puedes conseguir en la página web en el apartado “tramitación”. 
  • A través de correo postal, enviando la solicitud a la siguiente dirección: Calle Alcalá, 48, 28014 Madrid. 
  • Online mediante la aplicación “Petición de informes y reclamaciones CIR” del apartado “tramitación”.

¿Cuándo prescriben las deudas?

Es fundamental estar al corriente del tiempo que dura nuestra responsabilidad. La mayor parte de los plazos de prescripción se resuelven entre los 3 y los 6 años, aunque estos pueden extenderse en función del tipo de deuda.

  • Las deudas públicas, por ejemplo, -con hacienda y la seguridad social- prescriben después de cuatro años. Sin embargo, estas instituciones reclamarán el pago e incluso tratarán de cargar el importe que debes a tu cuenta bancaria.
  • Una deuda hipotecaria, por su parte, se elimina al pasar 20 años desde la fecha de vencimiento. No obstante, esta circunstancia raramente ocurre ya que antes de que prescriba la obligación, el banco embargará la vivienda. 
  • Las deudas por el incumplimiento del pago de un alquiler o suministros se cancelan tras cinco años. 
  • Las multas de tráfico impagadas prescriben a los cuatro años.
  • Las deudas por préstamos personales o tarjetas de crédito caducan a los 5 años. Después de ese tiempo, el banco o entidad financiera perderá el derecho a reclamar el pago al deudor. Pero, al igual que en los casos anteriores, no suele ocurrir que el acreedor olvide reclamar la deuda. 

No obstante, para que no se pueda reclamar la deuda deben darse dos circunstancias:

  1. Que el acreedor no haya reclamado el pago ni judicial ni extrajudicialmente ya que si lo hace, el plazo de prescripción quedará paralizado. 
  2. Que la deuda pendiente no haya sido reconocida ni aceptada por el deudor. 

En este punto, además, te recomendamos que no esperes a que las deudas prescriban para saldarlas ya que en el transcurso de ese tiempo podrías sufrir desagradables consecuencias como el acoso telefónico o, peor aún, que lleguen a iniciar una reclamación a través de un procedimiento monitorio que acabe con el embargo de tus bienes. Existen modos de liquidar tus deudas -con una renegociación con las entidades, por ejemplo- sin que corras el riesgo de que esto ocurra y pagando en función de tu bolsillo.

Bancos que dan préstamos para cancelar deudas

La manera más común de acceder a un préstamo para pagar deudas es a través de una reunificación con un banco o entidad financiera. Se trata de un producto que agrupa todas las deudas pendientes en una única y nueva, de forma que se liquidan aquellas obligaciones previas y se contrae una deuda más grande. Con esta nueva deuda varían las condiciones del préstamo y aunque den una solución temporal, pueden llegar a agravar tu situación de endeudamiento. Por eso, más adelante te indicaremos algunas alternativas que pueden resultar más interesantes ya que no implicarán que el importe de tu deuda crezca. 

A día de hoy en el mercado financiero, existen muchas empresas que ofrecen préstamos para reunificar deudas. No obstante, y como te acabamos de anticipar, es fundamental que tengas claras las condiciones que aplicarán al nuevo préstamo ya que te convendrá conseguir una financiación que puedas pagar realmente, con unas características que se ajusten a tu economía. 

Ten en cuenta que mientras unos bancos ofrecen dinero con un TAE pequeño, hay otras que incrementan el porcentaje de interés, lo que te hará pagar más a largo plazo. 

BBVA, ING, Banco Cetelem o La Caixa son algunos de los bancos que pueden ofrecerte la reunificación, pero, recuerda que solo será una opción si estás al corriente del pago de tus cuotas y prevees que en poco tiempo no podrás estarlo. 

Si en tu caso ya pasas por un momento económico difícil, no cuentas con la solvencia suficiente y ya has incurrido en impago, la reunificación a través de un banco no te conviene en absoluto, ya que si no puedes pagar en el presente, no podrás hacerlo en el futuro si aumentas lo que debes. En supuestos como éste, recomendamos a los usuarios acudir a una negociadora experta que pueda agrupar sus deudas en una única cuota a la vez que llegan a un acuerdo con las entidades para que paguen en función de sus posibilidades. Consúltanos.

¿Necesitas saber si estás en ASNEF?

Conseguimos tu fichero de morosidad completamente gratis para que puedas conseguir la financiación que necesitas.

¿Puedo saber si tengo deudas a mi nombre?

Estar en ASNEF supone que tengas deudas a tu nombre. 

ASNEF es el listado de morosos por excelencia. Figurar en el mismo es sinónimo de cuentas pendientes, aunque en ocasiones tardan un tiempo en eliminar a aquellos que ya cumplieron con sus obligaciones. Por eso mismo hay que hacer un chequeo regular y comprobar que todo está en orden.

¿Cómo se accede a ASNEF? Puedes recurrir a un asesor del banco, que se encargará de entrar en la base de datos y rescatar la información que se precise. Lamentablemente muchos bancos son bastante opacos a la hora de comentar lo que ven en el registro. En Soluciona mi Deuda muchas de las personas que llegan a nosotros no saben qué deudas tienen, y en consecuencia les ayudamos a salir de dudas.

Una alternativa para saber si tienes deudas a tu nombre pasa por solicitar tus datos en ASNEF a través de las siguientes maneras:

  • Al correo electrónico: sac@equifax.es
  • Al correo postal: apartado 10.546, Madrid 28080

Te interesará que en ASNEF encontrarás las deudas de aquellas empresas que pertenezcan a este listado, a la Asociación Española de Leasing y la Asociación Española de Factoring. Principalmente son: 

  • Telefonía móvil
  • Entidades financieras
  • Empresas de servicios como luz, gas, etc.
  • Entidades de renting
  • Aseguradoras
  • Agencias de valores y bolsas
  • Editoriales
  • Administraciones Públicas
  • Cooperativas de créditos

Te interesará saber que puedes conseguir salir de ASNEF solicitando la baja cautelar en los siguientes pasos:  debes seguir unos pasos:

  1. Verificar si estás en el Registro ASNEF. En primera instancia deberás conocer si estás incluido en la lista. Asnef está obligado a notificarlo a través de correo certificado en un plazo de 30 días desde que se produce la inclusión. En el caso de que tomes la iniciativa bastará con hacer una solicitud sencilla utilizando el DNI y aportando los datos requeridos para tal hecho, sin costes asociados.
  2. Descargar el Formulario de Reclamación a ASNEF. Una vez hayas confirmado que tienes presencia en el fichero de morosos, es cuando podrás acogerte al Derecho de Rectificación (Artículo 16 del Reglamento UE 2016/679, General de Protección de Datos). Procura rellenarlo correctamente y leer todas las instrucciones, de manera que no dejes fuera ningún dato fundamental para el éxito de la operación.
  3. Enviar el Formulario a las oficinas del ASNEF. Con todo cumplimentado ya solo tienes que hacer llegar la documentación acreditativa.
  4. Se produce la baja temporal efectiva. Si los datos son correctos y no has omitido ninguna información o documento, en un plazo de 10 a 30 días Asnef estará obligado a darte de baja.

No obstante, si pretendes conseguir la baja cautelar para que en el tiempo en el que tu nombre no aparezca como moroso poder pedir una nueva financiación, te recomendamos que olvides esa idea y busques soluciones reales que te ayuden a salir de ASNEF de manera definitiva. 

Una de esas soluciones puede ser la negociación de deudas. Pero, ¿Cómo negociar deudas?

  1. Recopila toda la información. – Hay que definir el punto de partida y no dejar nada a la improvisación. Examina la documentación disponible y recopila toda la información relativa a deudas. En definitiva, deberás apoyarte en estos tres puntos clave:
  • Quién es el titular de la deuda.
  • Fecha del endeudamiento.
  • Montante total a abonar, incluyendo lo relativo a multas y otros cargos asociados.  
  1. Organiza las deudas. – Cada tipo de deuda tiene unas características concretas, y deberás clasificarlas en base a su tipología. Esto es importante, ya que conocer a lo que te enfrentas te ayudará a encontrar soluciones efectivas:
  • Deuda garantizada. Es aquella que está respaldada por alguna propiedad del prestatario. Es caso de impago, esta será embargada para asumir la cantidad que se debe. La deuda garantizada más frecuente es la hipoteca.
  • Deuda no garantizada. No está sujeta a ningún activo, por lo que no posee ningún avalista. Esto quiere decir que, en caso de impago, el acreedor no podrá embargar nada. Algunos ejemplos son las tarjetas de crédito o las deudas médicas.
  • Deuda no negociable. Algunas deudas no admiten negociación o es muy difícil lograrla. La más habitual es la pensión alimenticia, que es un deber invariable hasta que se cumplen unos plazos de tiempo concretos.
  1. Jerarquiza las deudas. – Lo ideal sería liquidar las deudas de golpe, pero esto es poco frecuente. Por lo tanto, una vez identificadas las obligaciones y los acreedores, es de vital importancia determinar a qué se le dará prioridad. Unos desembolsos serán más urgentes que otros, por lo que has de tener muy claro por donde el orden de prioridad. Es bastante común que se siga el siguiente siguiente esquema:
  • En primer lugar, deben ir las deudas que no son negociables, como los gastos de manutención.
  • Las deudas garantizadas van en segunda instancia. Esto garantiza no perder patrimonio y seguir abonando mes a mes.
  • Deudas no garantizadas.
  1. Conoce el plazo de prescripción. – Es fundamental estar al corriente del tiempo que dura nuestra responsabilidad. La mayor parte de los plazos de prescripción se resuelven entre los 3 y los 6 años, aunque estos pueden extenderse en función del tipo de deuda. Recuerda pedir toda la información posible relativa a la prescripción.

Fórmulas para el pago de las deudas: 

  1. Reestructura la deuda: La meta de esta negociación es conseguir condiciones de crédito favorables, facilitando el pago a través de (preferiblemente) una disminución del costo mensual y periodos más amplios. Otra opción pasa por plazos más cortos, con menos intereses y montantes más elevados.
  • Puedes reestructurar deuda directamente con el banco o a través de empresas externas que aporten ciertas garantías.
  • Si se cumplen los acuerdos y tramos el historial crediticio quedará intacto.
  • No olvides que hay que tener una cierta capacidad de reacción, ya que muchos bancos cierran las puertas a clientes con más de cinco meses de impago.
  1. Transferir o consolidar en una tarjeta: Otra fórmula pasa por refinanciar o pagar la deuda a una sola tarjeta de crédito. Para ello, has de estar al día con los pagos pertinentes y averiguar si el banco ofrece esta posibilidad. Con ello se suele buscar una mejor tasa de interés.
  • Selecciona la tasa de interés más baja y busca los plazos más cómodos.
  • Comprueba si existen comisiones o intereses derivados del traspaso, además de otro tipo de penalizaciones.
  • Pregunta las cantidades mínimas y máximas que se aplican a cada una de las transferencias.

Últimas recomendaciones:

  • Lleva siempre un registro ordenado, con todos los comprobantes actualizados por si necesitas hacer demostraciones de pagos en el futuro. Aunque el banco lleve su propio registro, es necesario que dispongas del tuyo por si en algún momento surgen problemas. Recuerda que las demostraciones de pagos efectuados son una garantía probatoria.
  • Cuando no puedas seguir pagando haz un presupuesto realista que contemple todas las alternativas posibles. Limita algunos gastos y establece los que van a tomar preferencia en el tiempo.
  • Elabora un plan coherente y visita al banco para negociar, demostrando una clara intencionalidad de pago. La transparencia es algo fundamental para dar una buena imagen y no caer en malentendidos que estropeen la negociación.

Como hemos dicho en otros posts de nuestro blog, aunque te encuentres en un contexto poco favorecedor aconsejamos dejar de lado el alarmismo más pesimista. Lo más importante es coger el toro por los cuernos y actuar antes del primer vencimiento de cuota. Esto es clave para reorientar la situación y obtener una negociación efectiva. Y, por supuesto, busca siempre la mejor ayuda profesional.

Esperamos que esta información sea de verdadera utilidad. Recuerda que en Soluciona Mi Deuda podemos ayudarte con una renegociación o la Ley de Segunda Oportunidad, garantizando la transparencia y el respaldo que estos procesos requieren. Nos adaptamos al contexto de cada uno, porque no todas las experiencias son iguales. Además, estarás siempre asesorado por los mejores profesionales del ámbito legal y financiero. 

Estamos a tu disposición para cualquier incidencia que pueda producirse en el momento presente o en el futuro. Trabajamos para particulares y autónomos que no puedan hacer frente a sus deudas.

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