¿Cómo salir de deudas y ahorrar al mismo tiempo?

Fernando, asesor financiero en Soluciona Mi Deuda

Fernando, asesor financiero en Soluciona Mi Deuda

¿Es posible ahorrar cuando se tienen deudas pendientes? Puede parecer contradictorio, pero existen unos protocolos de actuación que pueden ayudarte a conseguirlo. Además, la práctica del ahorro en un marco de devolución aporta 3 beneficios en particular:

  1. Aprender a economizar. Este hábito te ayudará a consolidar una renta estable en el largo plazo.
  2. Aprender a planificar. Generar un colchón es el mejor modo de evitar nuevos endeudamientos.
  3. Aprender a gestionar el tiempo. Empezar cuanto antes hará que el interés compuesto tenga un mayor impacto sobre tu economía.

Partiendo de estas ventajas, en el siguiente post te explicamos cómo salir de deudas y ahorrar al mismo tiempo. 

¡Comenzamos!

¿Qué tipo de deudas existen?

  • Deuda garantizada. Es aquella que está respaldada por alguna propiedad del prestatario. En caso de impago, esta será embargada para asumir la cantidad que se debe. La deuda garantizada más frecuente es la hipoteca.
  • Deuda no garantizada. Es una deuda independiente de activos y avales. Esto quiere decir que, en caso de impago, el acreedor no podrá embargar nada. Algunos ejemplos evidentes son las tarjetas de crédito o las deudas médicas.
  • Deuda no negociable. Algunas deudas no admiten negociación o es muy difícil lograrla. La más frecuente es la pensión alimenticia, que es un deber invariable hasta que se cumple un plazo de años.

El paso a paso para salir de deudas y ahorrar al mismo tiempo 

Paraliza la contratación de nuevos préstamos 

Puede parecer evidente, pero en primera instancia hay que parar la adquisición de nuevos compromisos con terceros. Te recomendamos hacer un presupuesto y seleccionar las partidas que son indispensables, así como aquellas que pueden recortarse de manera inmediata. La idea es eliminar lo prescindible y dejar de recurrir a fuentes externas de financiación. Solo con seguir este punto verás como tu liquidez se multiplica.

Analiza tus ingresos mensuales

Hay que mantener una visión realista respecto a lo que se ingresa mes a mes. El salario debe articular la política de gasto, concretando el qué, el cómo y el cuánto. Hay que ser riguroso y constante en este terreno, entendiendo que cualquier desviación puede conducir a pérdidas.

Crea un fondo de emergencias 

La acumulación de intereses engrosa las cantidades inicialmente pactadas, por eso es normal querer abonar la situación cuanto antes. Sin embargo, no es recomendable invertir la totalidad de los ahorros en zanjar las cuentas pendientes, ya que quedarse a cero conlleva riesgos poco recomendables. No tener una base de ahorro imposibilita afrontar imprevistos, por lo que sería conveniente disponer de un fondo de emergencias con al menos 1000 euros. 

Utiliza el método de bola de nieve

El método de bola de nieve es un plan de pagos que se utiliza para pagar las deudas de manera efectiva y ordenada. El esquema quedaría de la siguiente manera:

  • Haz una lista de todas las deudas y clasifícalas de menor a mayor. Sé metódico en esto y no te dejes nada en el tintero. No importa si la diferencia es escasa, la idea es ir paso a paso.
  • Efectúa el pago mínimo en todas, excepto en la más pequeña. A esta última hay que destinar la mayor cantidad de dinero según se establece en el presupuesto. La idea es ir eliminando de las fácil a la más compleja.
  • Cuando se complete el pago de la deuda más pequeña, la cantidad que se destina a ella hay que sumarla al pago mínimo que ya se hacía en la siguiente lista. De ahí viene la denominación “bola de nieve”, ya que al terminar de abonar una deuda se empiezan a afrontar las siguientes.

Esta metodología es progresiva y permite ver avances de forma inmediata, lo cual es positivo para incentivar la motivación y el compromiso.

Concreta una estrategia a largo plazo  

El dinero que no se mueve acaba por sufrir las consecuencias de la inflación. ¿Esto qué significa? Que a medida que pasan los años tus ahorros perderán su valor, y la capacidad de compra de bienes y servicios se verá mermada.

Invertir es una opción inteligente para solventar este problema. Recomendamos dedicar entre un 10% y un 15% de los fondos que se van generando. No obstante, es necesario entender que toda inversión conlleva riesgos calculados, que pueden traducirse en pérdidas efectivas.

¿Existe una manera de invertir que minimice los riesgos y potencie las posibilidades de generar mayor capital? Nada está 100% garantizado, pero con estrategias a largo plazo es posible obtener un rendimiento razonable. Así, el ahorro se verá potenciado y se esquivará la pérdida de poder adquisitivo.

Conviene estar informado sobre tendencias y novedades relativas a productos financieros, y disponer de asesoramiento profesional que ayude a mantener una visión realista.

Como puedes ver, es posible sufragar las deudas y ahorrar al mismo tiempo. Solo es cuestión de planificación, coherencia y constancia, a través de hábitos orientados a la rentabilidad.

Plantea una renegociación

Renegociar supone buscar unas nuevas condiciones. Como en el caso anterior, esta vía está destinada a facilitar el cumplimiento de las obligaciones preexistentes. ¿Cómo se aplica?

  • Mediante el cambio en los intereses. Esto abarata el préstamo e incrementa su viabilidad. No obstante, el resto es idéntico a lo que hemos analizado en el bloque anterior. Es ventajoso en lo que se refiere a reducir los costes extra, pero no aporta mayores garantías.
  • Mediante el cambio en los plazos de pago. Esta opción sí resulta interesante, ya que a través de la misma se busca ganar tiempo para obtener liquidez.
  • Mediante un cambio en la cuantía a deber. Aquí se reduce el montante pendiente de devolución efectiva. Suele procederse mediante las llamadas “quitas”, aunque pueden pactarse daciones en pago según cada caso.

Entendemos que este último consejo puede ser difícil de aplicar. Las entidades no suelen dar su brazo a torcer en cuánto a cambios de términos de condiciones (a menos que este sea muy beneficioso para ellas).

En este momento es probable que te preguntes: ¿cómo hago para renegociar las deudas? Para ello es necesario disponer de cierto poder de negociación. Este poder proviene del conocimiento de la legalidad, ya que en muchas ocasiones las entidades aplican intereses usurarios o cláusulas abusivas.

Si no se conocen los mecanismos legales que se encuentran a nuestra disposición, será imposible negociar satisfactoriamente.

Acudir a profesionales que puedan estudiar las condiciones de los contratos que firmamos, analizar las palancas que utilizar, y renegociar con las entidades, es algo que todos deberíamos considerar para reducir las presiones que se derivan de una situación de sobreendeudamiento.

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Esperamos que esta información te sea de verdadera utilidad a la hora de plantearte salir de deudas y ahorrar al mismo tiempo. Soluciona MI Deuda, se encarga de analizar y procesar tu caso, aplicando los mecanismos más efectivos. Además, estarás asesorado por los mejores profesionales del ámbito legal y financiero. 

Deja de preocuparte por las deudas, nosotros nos ocupamos de ellas.

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