Hoy en día, en España, hay muchas familias en una situación muy apurada que les lleva en ciertos momentos a recurrir a préstamos o créditos. A veces, la situación se complica y estas personas acaban en situación de impago sin poder hacer frente a estas deudas. Muchas veces, por circunstancias inesperadas o simplemente por las condiciones en las que se les otorgó esta financiación; altos intereses, poca transparencia, etc.

Normalmente, cuando se está en situación de impago empiezan a ponerse en contacto con nosotros para que regularicemos la situación, y muchas veces con la amenaza de demandarnos si no lo hacemos. Aquí vamos a tratar de explicar qué suele pasar cuando amenazan con demandarnos cuando se tiene alguna deuda en impago. Hablamos de deudas que no tengan ninguna garantía real que puedan ejecutar directamente (como una hipoteca) o no sean con el Estado.

Estas amenazas normalmente vienen a partir de los tres meses de impago. Normalmente, tratan de transmitirte, ya sea por teléfono o por otro tipo de medio, que van a proceder a demandarte por impago con celeridad. La realidad es que la inmensa mayoría de las veces esto es poco probable y muchas veces, aunque interpongan una demanda, no siempre estas empresas pueden salirse con la suya. 

Como norma general, esta amenaza de proceder a demandarte en este tipo de situaciones es una mera estrategia para transmitirte la urgencia necesaria para que hagas los malabares que puedas para pagar; endeudarte más con entidades que te ofrecen cada vez peores condiciones, pedir dinero a algún familiar, etc. En esta situación de presionarte con una demanda inminente para que regularices tu deuda como sea normalmente pasarán unos meses, y muchas veces incluso años. 

Te dirán también que incluso pueden embargar tus bienes, que en la inmensa mayoría de las situaciones es algo muy improbable y en la totalidad de ellas, cuando hablamos de deudas sin garantías reales, tiene que haber un proceso judicial que determine que vas a ser embargado.

¿Llegarán a demandarme?

Algunas veces sí, y muchas otras veces no. Normalmente, llegado a cierto punto, tu acreedor analizará los datos que tenga sobre tu solvencia y tu patrimonio para ver si le compensa demandarte o no. Tu acreedor también es consciente de las condiciones en las que te otorgó ese préstamo o crédito; que puede que tenga intereses que puedan considerarse abusivos o usurarios, que haya habido poca transparencia a la hora de informarte, etc. y estas condiciones serán otra de las cosas que valorará a la hora de ponerte o no una demanda. 

Aunque esto también puede depender muchas veces de la estrategia que siga en cada momento la empresa acreedora.  

Qué hacer si me llega una demanda por deudas

Lo primero, ¿cómo reconocer una demanda? Una demanda siempre será notificada al deudor por el juzgado, nunca será notificada por la entidad acreedora. Es importante aclarar esto ya que muchas veces las entidades acreedoras envían a los deudores notificaciones y escritos que simulan demandas que van a ser interpuestas o que ya lo han sido supuestamente. Esto, en la inmensa mayoría de los casos es una simple estrategia para tratar de amedrentar al deudor y hacerlo pagar lo que le solicitan. En la mayoría de los casos luego la demanda no está puesta o no va a ser puesta tan inmediatamente como dicen.

Hay que tener en cuenta, y esto es fundamental, que si te llega una demanda siempre hay que responder a la misma, personalmente o a través de un abogado, y debe hacerse dentro de los plazos establecidos en los documentos del tribunal. Lee cuidadosamente los documentos de la demanda, y responde dentro de la fecha límite. Si no respondes, es probable que el tribunal emita una resolución en tu contra según lo que la demanda solicite. A menudo, además, el tribunal también concede costos adicionales contra ti para cubrir los gastos u honorarios de los abogados.

Cuando respondas a la demanda, el cobrador de la deuda tendrá que presentar pruebas que le demuestren al tribunal que debes ese dinero que te reclaman y su cuantía.  

Es importante avisar que si te han presentado una demanda legal debidamente, no vas a poder detenerla negándote a aceptar la carta o negándote a firmar el recibo que demuestra que has recibido dicha carta. Al hacer estas cosas estarás en realidad ignorando la demanda y puedes salir perjudicado.

En definitiva, es importante saber que si se sabe lo que hacer cuando se es demandado puedes resolver la situación, ya que aún demandado existen muchos mecanismos para seguir protegiendo tus intereses y los de los tuyos. Así que nunca pienses, si se da esta situación, que todo está perdido, muchas veces, aunque parezca mentira, todo lo contrario.

Como consejo, lo mejor es consultar un abogado especialista con experiencia en este tipo de cuestiones para obtener mayor información sobre sus derechos en caso de que lo demanden por una deuda y ver qué acciones tomar.

En Soluciona Mi Deuda sabemos que pasar por una situación así no es sencillo, por eso te ayudamos a salir de ella lo más rápido posible y en las mejores condiciones. Tenemos un amplio abanico de servicios enfocados en sacar a particulares y autónomos de situaciones de endeudamiento complicada. Somos expertos juristas y financieros listos para ayudarte.

 

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