Declararse insolvente: todo lo que debes saber

Fernando, director ejecutivo en Soluciona Mi Deuda

Fernando, director ejecutivo en Soluciona Mi Deuda

Guía completa: ¿cómo declararse insolvente?

En cualquier momento de nuestra vida, todos hemos atravesado por situaciones económicas complicadas. Y, en ciertas ocasiones, las deudas pueden llegar a convertirse en un verdadero quebradero de cabeza para cualquiera. Por ello, en caso de que seas empresario, autónomo o simplemente un particular, quizás te has llegado a plantear la posibilidad de declararte insolvente

Ahora bien, como siempre te recomendamos en Soluciona Mi Deuda, antes de iniciar un procedimiento como el de declararse insolvente es necesario que te informes con cuidado acerca de cuales son los pasos a seguir, la documentación necesaria y, sobre todo, si se trata de la opción correcta en tu caso particular. Básicamente todo lo que queremos explicarte en este post, dónde hemos incluido la información necesaria que deberías tener en cuenta si quieres plantearte la opción de acogerte a la insolvencia

En este sentido, uno de los aspectos clave que has de tener claro es la importancia de conocer cual es tu situación económica específica, consultar todas las deudas ya contraídas y, por supuesto, no adquirir más porque lo único que estarías haciendo es aumentar el sobreendeudamiento de manera peligrosa. También, considera que las deudas en España no prescriben, o lo hacen en casos muy concretos con ciertas condiciones a las que suele ser difícil acogerse. 

Sin embargo, siempre existen alternativas para negociar las deudas y tratar de solventarlas de manera definitiva. En Soluciona Mi Deuda nuestros expertos trabajan con dos soluciones específicas: La Ley de la Segunda Oportunidad, con la que es posible liquidar tus deudas dependiendo de tu capacidad de pago, y la renegociación, un mecanismo que consiste en una reunificación de las deudas con impagos para adaptar estas a la situación financiera del cliente. A lo largo del post te contaremos más sobre ambas y cómo es posible aplicarlas a tu caso.

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Insolvente: Significado

Vamos a empezar por lo básico: ¿qué es ser insolvente? En esencia, cuando utilizamos esta palabra nos referimos a una persona que es incapaz de hacer frente a sus deudas

Por ejemplo, puede que en un momento en el que necesitabas una pequeña cantidad de dinero solicitaras un préstamo personal con una entidad bancaria. Una vez recibido el dinero, pasas a convertirte en un deudor, cuya obligación es devolver la cantidad de acuerdo con las condiciones y los plazos establecidos. Si cada vez percibes menos ingresos –o incluso si ni siquiera tienes– y tu situación financiera te impide afrontar el pago de la deuda, existiría la posibilidad de ser declarado insolvente. Por tanto, podríamos decir que cuando una persona es declarada insolvente es porque no cuenta con ninguna otra alternativa posible para acabar con el impago. 

Existen dos tipo de insolvencia:

  • La insolvencia inminente es aquella en la que sospechamos que no vamos a poder hacer frente al pago de las deudas en un futuro.
  • La insolvencia actual, por otro lado, se refiere al momento en el que somos incapaces de efectuar dichos pagos. 

Encontrarse en estado de insolvencia actual no significa que, en efecto, seas insolvente. Porque en realidad es un juez quien tras estudiar con detenimiento tu caso decidirá si es cierto que no cuentas con los recursos económicos suficientes para pagar. Es decir, para declararse insolvente en un juicio es necesario justificar y demostrar la imposibilidad de hacer frente a los impagos que has ido contrayendo a lo largo del tiempo. 

Y, por supuesto, declararse insolvente en ningún caso significa que tengas que dejar de pagar las deudas contraídas. Dependiendo de las soluciones legales a las que decidas acogerte, podrás refinanciar la deuda, llevar a cabo una reunificación o entrar en un concurso de acreedores si eres una empresa.

También, considera que al declararte insolvente tu condición de deudor quedará reconocida de forma legal, por lo que puede que te sea más difícil acceder a servicios como la solicitud de préstamos u otros servicios, e incluso podrás quedar registrado en ciertos ficheros de morosidad.

¿Cómo declarase insolvente? 

Como ya conoces el significado de insolvente y sus implicaciones, vamos a ver ahora como es posible declararse insolvente. Podríamos considerar que el primer paso para hacerlo es tener claro que en ningún caso vamos a poder hacer frente al impago, o lo que es lo mismo, que nuestros apuros económicos no son pasajeros. 

Y es que el proceso de insolvencia va a requerir que sigas una serie de etapas en las que tendrás que demostrar que no puedes pagar las deudas porque el dinero que ingresas es inferior al dinero que debes. Si este es tu caso, puedes comenzar por tratar de pactar con tus acreedores, negociar la deuda con el banco o con el prestamista con la intención de llegar a un posible acuerdo conjunto en lo que se denomina como fase extrajudicial

Si estas negociaciones no funcionan, el siguiente paso sería iniciar una declaración de insolvencia, para lo que deberías acudir al Juzgado de lo Mercantil y aportar la documentación requerida por el juez para que este estudie tu caso y determine si eres insolvente.  

Por supuesto, siempre es recomendable contar con una equipo legal que te acompañe a lo largo de todo el proceso. Porque aunque normalmente se suela recurrir a la Ley de la Segunda Oportunidad una vez declarada la insolvencia, puede que en ciertos casos el cliente no perfile para ella y sea más conveniente optar por alternativas como la renegociación, una de las únicas soluciones reales que existen para hacer frente al sobreendeudamiento

En Soluciona Mi Deuda, aplicamos la renegociación cumpliendo tres punto claves:

  1. Reunificando las cuotas en una sola para que pagues sólo lo que te puedes permitir. 
  2. Nuestro equipo legal se ocupa en reclamar y negociar los importes a pagar tanto por vía judicial como extrajudicial. 
  3. Protegemos al cliente de las demandas de las entidades, actuando como un muro frente a ellas por medio de nuestra cobertura legal. 

Además, es posible que si tu nivel de sobreendeudamiento es máximo, puedas exonerar tus deudas a través de la Ley de la Segunda Oportunidad. Para concoer más en profundidad todas estas soluciones puedes ponerte en contacto con nosotros para consultar si en tu caso particular es posible recurrir a la renegociación sin poner en peligro tu patrimonio.

 

Requisitos para declararse insolvente

Existen varios requisitos para declararse insolvente, aunque el primero y principal es, como ya te hemos mencionado, demostrar nuestra imposibilidad para pagar las deudas. Una vez que te atengas esta condición, tendrás que comprobar si también cumples los siguientes puntos:

  1. Si eres un autónomo o una persona física, deberás haber incumplido dos o más obligaciones de pago, durante más de 90 días y de dos o más acreedores. 
  2. La cantidad de deuda no puede superar los 5 millones de euros.
  3. Las deudas tienen que suponer al menos el 10% de los activos del deudor.
  4. Estas tienen que haber sido contraídas durante el desarrollo de su actividad
  5. La persona que se declare insolvente no puede tener antecedentes penales y no puede haber sido declarado culpable en delitos fiscales o de falsedad documental
  6. Además, tampoco puede haberse acogido a la Ley de Segunda Oportunidad en los últimos diez años

¿Si soy insolvente me pueden embargar?

La respuesta a esta pregunta es sí. De hecho, con que exista una única deuda o impago el acreedor puede solicitar el embargo de los bienes del deudor, sin importar la cifra mínima de dinero que este debe. Eso sí, para que dicho embargo sea realmente efectivo tiene que  ser aprobado por un juez y, además, sólo podrá realizarse si es posible llevar a cabo un cambio de titularidad sobre los bienes de la persona que ha contraído la deuda. 

En un principio, casi cualquier capital y/o propiedad podría ser embargado: la nómina, pensión o cualquier ingreso percibido por realizar actividades laborales; los bienes inmuebles, vehículos, propiedades u obras artísticas… Aunque la legislación también estipula el orden en el que estos podrían embargarse, y aquellos bienes no deberían poder embargados por considerarse esenciales (en el caso de un autónomo, sería, por ejemplo, toda aquella maquinaria necesaria para realizar su trabajo). 

En Soluciona Mi Deuda tenemos una basta experiencia a la hora de tratar casos de insolvencia y de impago. Hemos utilizado la Ley de la Segunda Oportunidad y la renegociación para solucionar las deudas de nuestros clientes mientras ofrecíamos cobertura legal frente a posibles demandas o reclamaciones de las entidades. Puedes rellenar el formulario de manera gratuita para que uno de nuestros asesores se ponga en contacto contigo y pueda realizar un análisis de tu situación financiera para ofrecerte el mejor servicio.

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