Acabar con las deudas y tener un buen historial crediticio es uno de los problemas a los que se enfrenta buena parte de los ciudadanos. La actual crisis complica las cosas, y hacer frente a las obligaciones se convierte en un reto que no todo el mundo es capaz de asumir. Además, está la cuestión del avalista, que funciona como seguro de vida ante posibles impagos y garantiza la recuperación del afectado. En este contexto, obtener una garantía es prácticamente imposible, ya que la percepción de riesgo es alta y pocos disponen de un colchón que les permita arriesgar su patrimonio.

Si estás pensando en una reunificación y no cuentas con aval, en el siguiente post pasamos a explicarte cómo puedes completar el proceso con éxito. Puede parecer complicado, pero es perfectamente viable.

¡Comenzamos!

¿Cuándo reunificar las deudas sin aval?

Si tienes préstamos acumulados y te encuentras en dificultades para salir del paso, has de saber que es posible reunificar todas las obligaciones en un único bloque, aún sin disponer de la seguridad de un avalista.

Una importante cantidad de entidades ofrecen este servicio, sin exigencia de garantías y facilitando el proceso a través de internet con costes asumibles. En este caso hay que hacer una comparativa, optando por la solución que mejor se adapte a las particularidades de cada contexto.

¿Qué es concretamente la reunificación?

La reunificación o refinanciación es un procedimiento en el que los importes a devolver se agrupan en un único préstamo, concebido para facilitar el abono del montante total. Para ello, se estructura un calendario desglosado en cuotas mensuales, generando un marco cómodo, asequible y que beneficia a ambas partes. 

Cabe decir que, para obtener beneficios, la entidad implicada impone una serie de intereses asociados. De esta manera, se garantiza unos ingresos mínimos y rentabiliza la inseguridad que caracteriza a este trámite.

Ventajas de la reunificación

  • La reunificación reduce el impacto de las cuotas sobre la economía doméstica. Esto se nota enormemente a la hora de afrontar las facturas mensuales y las contingencias del día a día.
  • La reunificación es un bote salvavidas que reduce las posibilidades de acabar en una lista de morosos (como puede ser ASNEF)
  • La reunificación genera una cifra cerrada, única e inalterable a lo largo de un periodo concreto. Esta inmutabilidad facilita una mejor organización y distribución del gasto.

Funcionamiento de la reunificación de deudas sin aval

En primera instancia debe hacerse un estudio en profundidad por parte de la financiera, a fin de dar su aprobación y autorizar la refinanciación. Aquí están implicados varios actores: la financiera en cuestión, el solicitante y el resto de sujetos con las que se haya contraído deuda en el pasado.

Es una situación que no debe dejarse a la improvisación, por eso es recomendable contar con el asesoramiento de profesionales en la materia, que sirvan como guía para no dejar nada en el aire.

El último peldaño pasa por el establecimiento de un plan de pago, en el que se fije su duración y la cuantía exacta a abonar al final del mismo.

Requisitos para la reunificación de deuda sin aval

Hay una regla fundamental que no puede ser violada: ambas partes han de salir beneficiadas. La entidad no quiere acabar perdiendo y tiene derecho a imponer sus propias exigencias. Las más frecuentes son las siguientes:

Solvencia económica: esto viene determinado por unos ingresos estables y un historial financiero sin fisuras que proporcione la suficiente tranquilidad. Pagos iniciales:

Comisiones de apertura: muchas entidades te impondrán comisiones de apertura y administración cuando contrates con ellas una reunificación de deudas. De igual modo, los bancos convencionales no suelen emplear este tipo de prácticas.

Comisiones de estudio: en el caso de acudir a un intermediario para hacer un estudio previo, deberás abonar las comisiones que se derivan del trabajo de análisis y evaluación de tu estatus económico, patrimonios e ingresos.

Una vez fijadas las exigencias pertinentes, se delimitan los plazos de devolución (que pueden llegar a un tope de 30 años). Las amortizaciones completas o parciales a lo largo de esta ventana temporal son factibles, pero hay que recordar que siempre llevan asociadas una carga de intereses.

En Soluciona Mi Deuda reunificamos y reparamos tu deuda. Contacta con nosotros sin compromiso
Contacta

Evaluación de las condiciones propuestas

Ya hemos comentado la importancia de hacer un estudio en profundidad sobre las condiciones impuestas por la financiera. Por ello, es vital que atiendas a una serie de puntos que te evitarán sorpresas innecesarias en el futuro:

  1. ¿Qué peso tienen los intereses? ¿Son más ventajosos que los soportados en el pasado? Hay que empeñarse en buscar las opciones más razonables, ya que se está tratando de cumplir con las obligaciones y llegar a un escenario de estabilidad.
  2. Hay que poner el foco en la tasa anual equivalente o TAE, que tiene un peso específico en la materialización del nuevo adelanto.

No olvides que puedes contratar a un experto encargado de realizar las negociaciones necesarias y conseguir un buen resultado a tu favor.

La firma que se encargue de la reunificación será la responsable de velar por el cumplimiento y expiración de los créditos.

Qué necesitas presentar en la solicitud

Para solicitar la reunificación de deudas sin aval sólo tendrás que aportar:

  • DNI
  • Contrato de trabajo y las tres últimas nóminas
  • Declaración del IRPF más reciente
  • Vida laboral
  • Extracto de tus movimientos bancarios de los últimos meses.

Esperamos que esta información sea de verdadera utilidad. Te recomendamos el programa de Soluciona MI Deuda, que garantiza la transparencia y el respaldo que estos procesos requieren. Nos adaptamos al contexto de cada uno, porque no todas las experiencias son iguales. 

Además, estarás siempre asesorado por los mejores profesionales del ámbito legal y financiero. Estamos a tu disposición para cualquier incidencia que pueda producirse en el momento presente o en el futuro. Trabajamos para particulares y autónomos que no puedan hacer frente a sus deudas.

× ¿Cómo puedo ayudarte?