Es posible que tu situación económica se haya agravado y estés pensando en una reunificación urgente para terminar con tus problemas de deuda. De cara a no acabar en ASNEF u otra lista relativa a la morosidad, es necesario conocer el procedimiento más rápido.

En este post vamos a explicarte como reunificar al momento, para que no pierdas el tiempo buscando información.

¡Comenzamos!

¿Qué es exactamente la reunificación de deudas?

La reunificación de deudas es, por no complicar demasiado el término, una reagrupación de las distintas obligaciones de pago. Se trata de un procedimiento que busca flexibilizar las mensualidades y hacerlas más cómodas y asequibles de cara al afectado, especialmente en épocas de crisis.

Antes de apostar por esta solución has de plantearte si eres un buen candidato, ya que la reunificación de deuda no está hecha para todos los perfiles. En nuestro blog podrás encontrar artículos de utilidad, que explican entre otras cosas si es recomendable (o no) reunificar deudas.

5 pasos para reunificar rápido

Has de saber que un gran número de entidades bancarias ofrece la posibilidad de hacer la reunificación con ellas, lo cual es importante a la hora de disponer de una mayor variedad de opciones y alternativas.

Por lo tanto, estos son los 5 pasos que deberás seguir para poder ejecutar la reunificación:

  1. Compara las opciones. Como ya hemos mencionado, compara la oferta que el mercado pone a tu disposición y no tomes una decisión a la ligera. Dedicar el tiempo suficiente a una valoración efectiva te dará seguridad, garantías y éxito.
  2. Rellena el formulario. Una vez elegida la entidad pertinente, tendrás que rellenar un formulario con la información relativa a la reunificación.
  3. Estudia la propuesta. La entidad te enviará la propuesta vía email, la cual debe ser analizada al detalle, de manera que puedas corroborar que se adecúa a tu contexto personal.
  4. Envía tus datos. Si aceptas las condiciones finales, has de enviar el resto de la documentación para que la operación se cierre de forma legal.
  5. Contrato final. En este último punto dispondrás del contrato definitivo, y se procederá a ejecutar la reunificación.

No olvides que puedes contratar a un experto encargado de realizar las negociaciones necesarias y conseguir un buen resultado a tu favor.

La firma que se encargue de la reunificación será la responsable de velar por el cumplimiento y expiración de los créditos.

Existen diferentes formas de reunificar la deuda: con garantía hipotecaria, procesos de deuda sin vivienda, reunificación de deuda sin aval, reunificación de deuda con garantía persona, etc. Por eso comentábamos en el primer punto la importancia de hacer un análisis exhaustivo del punto de partida.

¿Dónde reunificar la deuda?

Ya hemos mencionado la gran variedad de bancos que permiten reunificar deuda urgente. Sin embargo, no todas aplican el mismo criterio a la hora de darle el ok a un candidato, y esto has de saberlo para orientar tu estrategia de manera acertada. Los bancos suelen realizar un estudio en profundidad, y toman como punto de referencia el volumen de ingresos, la tenencia de un bien inmueble y el total acumulado.

Lo más habitual es que la reunificación se ejecute en forma de préstamo hipotecario, quedando la casa como aval. En otro contexto puede solicitarse el compromiso de otro sujeto físico para que se responsabilice en el caso de posibles impagos. Es por ello que hay que pensárselo dos veces, especialmente antes de meter a un tercero en este asunto.

Cosas a tener en cuenta al reunificar tu deuda

Como venimos diciendo, la reunificación es un balón de oxígeno que, puntualmente, puede servir para desatascar situaciones desagradables en lo económico. No obstante, este método queda lejos de ser solución fácil e instantánea, ya que plantea nuevas trabas que deberán afrontarse.

Este camino genera una serie de gastos secundarios que en muchas ocasiones pueden suponer un inconveniente. Hablamos de los costes de cancelación anticipada (si cumples antes de tiempo) o los gastos de agencia intermediadora, que suelen ser bastante elevados. Podemos hablar de en torno a un 5% sobre el montante total. Además, y esto es especialmente relevante, has de saber que si aumentas el plazo de devolución mayores serán los intereses. Se trata de una consecuencia que a muchos afectados los ha llevado a pagar el doble que sin reunificar la deuda.

Otros desembolsos a estudiar son:  

Comisiones de apertura: muchas entidades te impondrán comisiones de apertura y administración cuando contrates con ellas una reunificación de deudas. De igual modo, los bancos convencionales no suelen emplear este tipo de prácticas.

Comisiones de estudio: en el caso de acudir a un intermediario para hacer un estudio previo, deberás abonar las comisiones que se derivan del trabajo de análisis y evaluación de tu status económico, patrimonios e ingresos.

Gastos de la hipoteca: si te has decantado por una reunificación hipotecaria, esta genera una cuantiosa cantidad de gastos derivados de la gestoría, notaría y registro.

Seguros: en el caso de ir por la vía de la hipoteca, ten claro que te pedirán la contratación de un seguro de hogar. Si por el contrario procedes mediante préstamo personal, el seguro a adquirir será el de vida. Es la única garantía que tienen las sociedades en caso de producirse desperfectos o fallecimientos.

Por último, es necesario aclarar que la reunificación es un procedimiento que solo debe aprovecharse cuando no se dispone de margen de maniobra. Nunca hay que acudir a esta opción como formula inmediata o para conseguir “dinero rápido”.

Esperamos que esta información te haya sido de utilidad para tomar la mejor decisión. Te recomendamos que optes por el programa de Soluciona MI Deuda, que aporta la transparencia que necesitas respecto a las posibilidades y riesgos que conllevan estos procesos. Nos adaptamos al contexto de cada uno, porque no todas las experiencias son iguales. Además, estarás siempre asesorado por los mejores profesionales del ámbito legal y financiero. Estamos a tu disposición para cualquier incidencia que pueda producirse en el momento presente o en el futuro.

Trabajamos para particulares y autónomos que no puedan hacer frente a sus deudas.

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