Reunificación de deuda: Guía COMPLETA 2021/2022

Fernando, director ejecutivo en Soluciona Mi Deuda

Fernando, director ejecutivo en Soluciona Mi Deuda

La reunificación de deuda es una agrupación de todas las obligaciones contraidas en un solo préstamo. Se obtiene, por lo tanto, un único pago mensual y una extensión del plazo de amortización, al que hay que sumar una serie de intereses asociados. El objetivo de este recurso es facilitar el pago y lograr el cumplimiento de las obligaciones.

En esta guía te contamos TODO lo que necesitas saber sobre reunificación. ¡Comenzamos!

¿Cómo funciona una reunificación de deuda?

Las reunificaciones se pueden gestionar a través de empresas mediadoras que permiten unificar deudas que tengamos con diferentes entidades y/o con diferentes tipos de interés. También se pueden gestionar con el banco con el que tengamos la mayoría de esta deuda, aunque normalmente tienen unos requisitos complicados.

Conseguir reunificar deudas requiere de un estudio de nuestro caso por parte de la empresa que vaya a llevarla a cabo. Se analizarán nuestras deudas, los intereses que estamos pagando y los plazos de amortización para, una vez aprobada la operación, comenzar a negociar con las diferentes entidades las nuevas condiciones de pago. El resultado será que quedarán canceladas todas nuestras deudas para reunificarlas en una sola con un nuevo tipo de interés y un plazo de amortización más largo, para reducir así la cuota mensual que tendremos que pagar.

¿Qué costes acarrea?

En cuanto a los costes que esto conlleva, a parte del coste de los intereses que hemos mencionado, reunificar nuestras deudas acarrea más gastos: los gastos de cancelación anticipada de todas nuestras deudas, los gastos de apertura del nuevo préstamo (comisión de apertura, costes de tasación del inmueble si es una hipoteca, impuestos, etc.) y las comisiones de la empresa con la que se haga la operación.

¿Qué requisitos suelen pedir?

Para una reunificación de deuda se exigen unos requisitos no muy fáciles de cumplir para todo el mundo. En la mayoría de los casos se exige que el préstamo resultante de la reunificación sea una hipoteca, por lo tanto hay que tener un bien libre de cargas dispuesto a poner en garantía. Normalmente tampoco podemos escoger que préstamos meter y que prestamos no, se exige que se reunifique todo. Y los requisitos normales; que no se figure en ningún registro de morosidad, tener ingresos mensuales estables y presentar un avalista que nos respalde.

En conclusión, reunificar las deudas puede aliviar de manera significativa el coste mensual de nuestros préstamos, aunque también lo incrementará a la larga. Por lo tanto, conviene analizar muy detenidamente todos los factores que influyen en este proceso ya que sólo conviene en casos muy concretos.

Préstamo para reunificar deudas: ¿es recomendable?

Esta es la gran pregunta para miles de afectados por su situación económica: ¿es una solución acertada reunificar deudas a través de un nuevo préstamo? Optar por esta vía no debe ser algo inmediato y hay que sopesar otras soluciones intermedias que, según el caso, se adaptarán mejor a la situación particular de cada uno.

La reunificación requiere de una reflexión profunda, para no caer en decisiones equivocadas que puedan afectar a la viabilidad económica en el medio y largo plazo.

Antes de pedir un préstamo para reunificar deuda

Antes de iniciar la reunificación puedes apostar por las siguientes alternativas: 

  1. Negocia con las entidades correspondientes: En primer lugar, es recomendable contactar con las entidades financieras implicadas y negociar para que, en la medida de lo posible, alarguen el plazo de devolución a través de distintas prorrogas. Esto suele ser complejo y no siempre se obtienen los resultados deseados.
  2. Pide un periodo de carencia. Este es un recurso que consiste en que durante un plazo de máximo 5 años solo pagarás intereses. Esto, evidentemente, supone una reducción considerable en las mensualidades.
  3. Amplía tu hipoteca. Puedes pedir a tu entidad financiera que amplíe el plazo referido a la hipoteca. Este cambio suele generar intereses de novación, que son los derivados de las modificaciones en las condiciones del contrato.
  4. Haz un ejercicio de comparación entre bancos y apuesta por aquel que ofrezca mejores tipos de interés.
  5. Comprueba si estás en una lista de morosos como Asnef, ya que de ser así lo tendrás complicado para iniciar un proceso de reunificación de deudas.

Riegos del préstamo para reunificar deudas

No es una opción que deba tomarse a la ligera. Por ello, es indispensable que soliciten la reunificación aquellos que tengan verdaderas dificultades para asumir sus responsabilidades de deuda. 

Al anularse las deudas previas, hay que asumir comisiones de cancelación anticipada, costes por modificación del contrato, costes vinculados a la agencia intermediaria y costes al constituirse un nuevo contrato.

Estos son los documentos y consejos necesarios para iniciar el proceso:

  1. Copia del DNI o Pasaporte.
  2. Copia de los últimos recibos de los préstamos.
  3. Contrato laboral o las 3 últimas nóminas
  4. Última declaración de la renta o IRPF
  5. Si pones como aval tu bien inmueble en propiedad: escritura de la vivienda y una tasación reciente.
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Por lo tanto, ¿es recomendable o no?

Si el motivo de no poder hacer frente a las deudas se deriva de una situación de inestabilidad laboral o desempleo, la reunificación a través de un nuevo préstamo no es la alternativa a considerar en primera instancia. Ten en cuenta que la entidad implicada hará un análisis previo de los riesgos, y si no dispones de estabilidad en cuanto a ingresos lo tendrás muy complicado para obtener una aprobación formal. Además, no dispondrás de ingresos regulares para abonar las mensualidades, por mucho que disminuya el montante y se facilite el proceso. En definitiva, no tiene ninguna lógica tramitar una reunificación si no se dispone de una economía solida para salir airoso de la misma.

Otro contexto es aquel en el que se dispone de empleo, pero con la deuda disparada por determinados motivos. Esto suele ocurrir cuando se solicitan préstamos a título personal en momentos de bonanza, que acaban por acumularse y se convierten en un engorro cuando desciende el salario o uno de los miembros de la familia pierde su puesto de trabajo. También se produce por un uso irresponsable de la tarjeta de crédito. En definitiva, si eres una persona que no ha sabido calibrar bien su economía familiar, no deberías recurrir a un nuevo préstamo como recurso fácil, ya que esto solo generará más intereses y no cambiará la dinámica en la que te encuentras.

Conclusión: los préstamos deben pedirse cuando se han explorado opciones previas y la situación económica se encuentra en un punto límite. Es recomendable en aquellos casos que verdaderamente sean necesarios, y no puede usarse como parche para comportamientos irresponsables o situaciones de paro. 

Reunificación de deuda con hipoteca

Como ya hemos explicado en otros artículos del blog, la reunificación de deuda es un procedimiento que consiste en la agrupación de obligaciones, de manera que se integren en una cómoda cuota. Así, solo deberá afrontarse el pago de ese único montante, cuyo peso total será menor a la suma de las cuotas originales que integraban cada una de las deudas. En síntesis, podemos decir que se trata de una reducción a costa de aumentar el plazo de amortización y los intereses derivados. Al final se paga algo más, pero al mismo tiempo se facilita el proceso mes a mes. 

Esta alternativa, cuya elección dependerá de cada caso particular, puede ser gestionada por empresas concebidas para tal fin, las denominadas mediadoras, que posibilitan la unificación de las deudas acumuladas con distintas entidades bancarias. También se puede acudir a la entidad financiera habitual, con la que hemos contratado los productos que generan el debe.

¿Qué costes conlleva reunificar con hipoteca?

La reunificación de deudas por esta vía produce un aumento considerable del coste de la hipoteca contratada, ya que es esta la que va a agrupar el conjunto de obligaciones contraídas. 

Además, si la gestión la realiza un mediador este impondrá sus propias tarifas, algo que también hay que sopesar. Si decides operar a través de tu banco habitual, no olvides que también te impondrá una serie de comisiones por el ejercicio de reunificación.

La lista de gastos es la siguiente: 

  1. Tasación del inmueble sobre el que recae la hipoteca. Tendremos que abonar la tasación de la propiedad, y el precio de la misma puede oscilar dependiendo de sus características y la sociedad de tasación que se encargue de ejecutar el trabajo. Esto hace que los precios varíen según el caso, sin un patrón definido a considerar.
  2. Gastos de apertura del nuevo crédito. La reunificación viene acompañada por costes de notaría, impuestos y otras obligaciones que incrementan el montante. Generalmente, cuando hablamos de comisión de apertura, esta gira en torno al 1 %, aunque también es variable. Hay que hacer un ejercicio de comparación para encontrar las mejores condiciones y ofertas del mercado.
  3. Gastos de posible cancelación o amortización antes de la fecha pactada. Pueden darse situaciones en las que se pone fin a la responsabilidad, con sus correspondientes comisiones más los previsibles gastos de gestión y notaría. Si hablamos de porcentajes estimativos, estas operaciones suelen girar en torno al 0,50 % para los cinco primeros años y el 0,25 % para los restantes.
  4. Como dijimos al comienzo, los honorarios del intermediario también deben abonarse. El trabajo de gestión suele exigir unas tarifas nada desdeñables, y aunque cada compañía establece un rango de precios por servicio, podemos ubicar aquí en torno al 3% o 5% del total de costes derivados de la operación.

¿Es posible reunificar préstamos con hipoteca si te encuentras en Asnef?

Esta es de una las muchas preguntas que suelen hacerse. Si, es posible conseguir una reunificación si te encuentras en la base de datos de ASNEF, pero las posibilidades se reducen considerablemente haciendo que sea una tarea verdaderamente compleja.

Es más, en este contexto deberás olvidarte de entidades bancarias, ya que se sus políticas y mecanismos de control ante posibles riesgos son verdaderamente implacables.

La única alternativa pasa por recurrir a los mencionados intermediarios de reunificación, con los costes asociados que hemos tratado en puntos anteriores. Cabe decir que conseguir una reunificación de deuda estando en una lista de morosos pasa por aceptar condiciones rígidas y poco flexibles, con altos intereses.

¿Es la reunificación de préstamos la mejor opción?

Como reflexión final, hay que hacer una valoración general de los pros y contras que este tipo de operaciones suponen para el deudor. Es capital poner sobre la mesa los elementos que más benefician, y aquellos que perjudican notablemente.

Es necesario aclarar que se trata de una vía que solo debe aprovecharse cuando no se dispone de margen de maniobra. Nunca hay que acudir a esta opción como formula inmediata o para conseguir “dinero rápido”.

¿Cómo reunificar deuda sin hipoteca?

Reunificar una deuda supone aglutinar los préstamos adquiridos en una sola cuota. Es una operación que busca simplificar al máximo, otorgando las mejores ventajas para asegurar el pago. Los públicos más propensos a solicitarla son las familias que tienen en su haber hipotecas, créditos para estudios, préstamos para viajes, la compra de un coche nuevo, etc. Es decir, una serie de compromisos con intereses y plazos preestablecidos.

Pero, ¿qué ocurre si queremos reunificar deuda sin hipoteca?

Cuando no se tiene una hipoteca como garantía, es obligatorio demostrar una solvencia económica firme, a través de una nómina o pensión. Y es que, el no disponer de un bien inmueble hace que la reunificación de deuda se ejecute de manera distinta, con un proceso de negociación que necesita de mayores pruebas documentales y garantías sobre la situación económica del solicitante.

Vamos a verlo en el siguiente artículo, ya que es un caso que suele darse con bastante frecuencia, más aún en un contexto en el que cada vez se conceden menos hipotecas y se tiende más al alquiler.

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¿Qué es reunificar deuda sin hipoteca?

Es un método que pasa por solicitar un préstamo personal distinto a la hipoteca. Consiste en elegir un producto financiero compatible con el montante acumulado; es decir, de al menos la misma cuantía que la deuda generada.

Se parte de un préstamo personal que tiene sus propios intereses y condicionantes. Has de tener en consideración que cada producto financiero que contrates tiene unos gastos extra en lo que se refiere a cancelación o subrogación. ¿Esto que quiere decir? Que deberás ser consciente del coste derivado de estos procedimientos, a fin de disponer en tu presupuesto de suficiente dinero para hacer frente a estos pluses. Por lo tanto, habrás de contar con este margen en tu presupuesto, ya que no disponer del mismo te traerá problemas de liquidez en el futuro.

Esta opción es la más recomendable cuando se trata de deudas de poca envergadura. Los bancos no se fían de deudores que carecen de propiedades en su haber, por lo que habrás de elegir en función del acumulado. Este es el detalle que marca la diferencia.

Opciones para reunificar deuda sin hipoteca

Existen dos opciones principales en lo que se refiere a este proceso:

Ampliar un préstamo vigente

Si te encuentras en un contexto en el que tienes varios créditos solicitados, puedes pedir una novación para obtener un incremento de capital. A través de este proceso de ampliación se devuelven y cancelan el resto de deudas, al tiempo que solo se paga una única mensualidad. Has de considerar que para acceder a este privilegio hay que contar con un historial intachable, sin impagos previos ni presencia en listas de morosos.

Solicitar un préstamo específico para reunificar deudas

Si no es posible la ampliación de capital siempre puedes solicitar un préstamo con finalidad específica; es decir, la reunificación. Se trata de una vía que ofrecen tanto bancos como entidades financieras de crédito. Normalmente se aspira a un préstamo que aglutina el valor de todos los créditos pendientes.

Puntos clave a tener en cuenta:

La motivación del endeudamiento. Hay que dar una explicación plausible del porqué de tantas deudas acumuladas en un plazo de tiempo. El argumentario y la imagen de seriedad es fundamental, ya que, si damos a entender que gastamos de forma sistemática y sin control, pocas posibilidades tendremos de que se conceda el crédito a título personal.

Recurrir a la misma entidad. Es mejor acudir a entidades con las que ya tenemos deuda que recurrir a nuevas instituciones. Y es que el desconocimiento de nuestra trayectoria puede jugar en contra de nuestros intereses. El candidato a financiarnos pensará que no somos de fiar si acudimos a otras opciones en lugar de negociar con aquellos que nos han respaldado desde el comienzo.

Aportar avalistas competentes, con ingresos estables, mensualidades elevadas y patrimonio que sirva como garantía en el medio-largo plazo.

El contexto económico y laboral es FUNDAMENTAL. Un empleado público dispone de muchas más posibilidades de conseguir esta reunificación.

Tener las deudas al día. Si tenemos impagos o estamos abonando los recibos con retraso, es más que probable que nos denieguen el nuevo préstamo unificado.

Últimos pasos para reunificar tu deuda

Para ultimar todo este procedimiento, estas son las cuestiones que deberás considerar:

 ¿Es sencillo agrupar las deudas? Esta es la parte más compleja, ya que, al no haber patrimonio ni garantía en forma de bienes inmuebles, será complejo lograr que le den el OK al crédito. Como hemos mencionado anteriormente, hay más posibilidades con los bancos a los que ya se debe dinero. Acudir a entidades financieras con las que no tenemos contacto es un error que normalmente se traduce en una negativa.

¿Qué pasará si no pago? Una pregunta clásica y con consecuencias nada agradables. Si no se cumple los acreedores irán a por tu patrimonio e ingresos. Por ello, y ya lo hemos explicado en otros artículos del blog, es necesaria una correcta planificación y estructuración de todos los procesos económicos. Endeudarse sin sentido y sin proyección conduce a impagos de crédito, embargos de nóminas y, como no, a la inclusión en las famosas listas negras (en las que nadie quiere estar).

Las modalidades de embargo más frecuentes son las relativas a la extracción de la titularidad de la nómina o cuenta corriente, cuyos fundos quedarán a disposición del interesado para ir saldando aquello que se le debe. No obstante, si el total es especialmente grande, se echa mano de las propiedades y bienes inmuebles. En todo este proceso también pueden salir perjudicados los avalistas implicados.

En Soluciona MI Deuda aportamos la transparencia que necesitas respecto a las posibilidades y riesgos que conllevan estos procesos. Nos adaptamos al contexto de cada uno, porque no todas las experiencias son iguales. Además, estarás siempre asesorado por los mejores profesionales del ámbito legal y financiero. Estamos a tu disposición para cualquier incidencia que pueda producirse en el momento presente o en el futuro.

Trabajamos para particulares y autónomos que no puedan hacer frente a sus deudas.

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