La ley de segunda oportunidad es una alternativa de la que se habla poco. Un enorme porcentaje de personas considera que las deudas son un lastre con el que se tiene que convivir, pero si se actúa de buena fe y se es víctima de una situación adversa, existe una vía de escape.

En el siguiente post analizamos algunas perspectivas sobre este recurso y vemos como se puede recurrir al mismo.

¡Empezamos!

Opiniones sobre la ley de segunda oportunidad

Tanto expertos como afectados tienen una opinión formal sobre el calado de esta ley:

Opiniones de expertos

Abogados y expertos en la materia consideran que la ley de segunda oportunidad es una “norma redonda y eficiente, que consigue sacar a mucha gente de situaciones verdaderamente angustiosas

Otros recalcan que “gracias a esta ley se puede configurar un marco favorable al deudor, en el que las cuotas sean verdaderamente asumibles, con indiferencia de la cuantía a abonar. La finalidad es acabar con la incertidumbre, y conformar un historial limpio y compatible con préstamos futuros”.

También apuntan a que “es una ley muy generosa que no permite juicios de valor. Esto quiere decir que el juzgado no podrá dar una negativa en base a una consideración subjetiva, en la que se estime que el afectado se ha hipotecado por encima de sus posibilidades reales. El concepto de insolvencia queda prefijado por ley, y este es el que debe seguirse en todo momento”.

Por último, los especialistas concluyen con lo siguiente: “cuando se aplica la exoneración ves que las personas pueden recuperar sus vidas. Nadie quiere sacrificar su patrimonio, y hasta 2015 se vivieron escenarios de verdadero drama social, en los que muchas familias lo perdieron todo, siendo incapaces de volverse a levantar. Era necesario implementar una ley que pusiera el foco en las personas y no únicamente en el hecho económico”.

Casos personales con la Ley de Segunda Oportunidad

El caso de Miguel

Miguel había contraído gran cantidad de deudas y se le acumulaban las reclamaciones. En este contexto estaban involucradas cinco entidades bancarias, que no cesaban en su empeño de reclamar lo suyo. En seguida le incluyeron en listas de morosos, lo que le impedía comprar productos a plazos o solicitar préstamos para proyectos.

Fue una situación verdaderamente terrorífica”, asegura. “Cuando llegas a ese punto de no retorno los problemas se multiplican. Había encontrado trabajo, pero me quisieron embargar un porcentaje elevado de mi salario. Esto me metió en un círculo del que no podía salir, y mi ansiedad no deja de aumentar. Llegué a pensar que tendría que vivir así para siempre, sin oportunidades ni vías de escape. Afectó claramente a mi salud mental

Una vez concluida la sentencia, a Miguel se le condonaron los 200.000 euros que conformaban el montante total. “Fue un balón de oxígeno, un verdadero regalo que me ha posibilitado seguir con mi vida. A los dos días de dictarse la sentencia ya estaba fuera de las listas de morosos, y noté enseguida que podía comprar con crédito”.

Cómo funciona la Ley de Segunda oportunidad

La ley de segunda oportunidad es un procedimiento que posibilita eliminar una deuda determinada si no existen mecanismos para afrontarla. En líneas generales opera del siguiente modo:

  1. Hay que llegar a un pacto con los acreedores para conformar un calendario de pagos.
  2. Si no se llega a un acuerdo en firme, la vía a seguir es la del mediador concursal. Es obligatorio presentar una petición ante el Registro Mercantil, que es el organismo competente en esta materia.
  3. El mediador contactará con los acreedores involucrados, ofreciéndoles un calendario que beneficie a ambas partes. Una vez aceptadas las condiciones, estas se validarán ante notario.
  4. Si los demandantes rechazan el calendario, solo queda el camino de la exoneración. Esto quiere decir que se pide formalmente la eliminación integral de la deuda. Los requisitos que se piden para su ejecución son:
    • No tener antecedentes por delitos económicos
    • Intentar un acuerdo extrajudicial con tus acreedores
    • No haberse acogido a la Ley de Segunda Oportunidad en la última década. 
    • No haber rechazado ofertas de trabajo en los 4 años anteriores. 
    • Aceptar una inscripción en el Registro Público Concursal. 

Ventajas de la Ley de Segunda Oportunidad

  • Empezar de cero sin deudas ni ataduras. Esta ley nació hace 6 años con el objeto de proporcionar a los ciudadanos la oportunidad de recuperarse ante situaciones económicas de extrema gravedad. Anteriormente se podía perder todo el patrimonio, lo que derivaba en situaciones de exclusión social.
  • Se paralizan los intereses. La Segunda Oportunidad paraliza aquellos intereses excesivos que lastran las posibilidades de cumplimiento de las obligaciones.
  • Ganar tiempo. Los plazos asignados posibilitan ganar tiempo y cumplir con los pagos pendientes.
  • Condonación de obligaciones con hacienda y seguridad social. También se exonera la deuda pública, lo que supone otro balón de oxígeno.
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Tiempo de cancelación de las deudas

Es necesario saber que la deuda no desaparece hasta que se cumple el primer lustro posterior a la sentencia. Es decir, a lo largo de esa ventana de tiempo podrá revisarse la situación del acreedor, para comprobar si tiene patrimonio o recursos suficientes que le permitan asumir sus obligaciones.

Si se descubre que se actúa con mala fe, los demandantes pueden volver a denunciar y reactivar el proceso, lo cual obligaría al implicado a reingresar el montante que se había exonerado con anterioridad. Dicho de otra manera, durante 5 años se tiene que mantener el mismo “poder adquisitivo”, como prueba irrefutable de insolvencia.

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